Criustobal Colon

Cristóbal Colón nació en Génova, en una fecha ubicada entre el 25 de agosto y el 31 de octubre del año 1451, aunque otros historiadores la ubican en 1456[1], con el nombre de Cristoforo Colombo (en italiano) o Christophorus Columbus (en latín), y fue el primer hijo del matrimonio formado unos cinco años antes por Doménico Colombo y Susana Fontanarossa. La familia estaba asentada en la Liguria desde por lo menos un siglo atrás, aunque sus miembros siempre fueron campesinos o artesanos sin medios de fortuna.

El almirante Cristóbal Colón llega a Baracoa el 27 de noviembre de 1492. Encuentra aquí una naturaleza plena de belleza, una población amable y desarrollada descendiente de los Arawacos, y una elevación que describe en su diario como “montaña alta y cuadrada que parecía isla”.

La elección del sitio donde se crearía la Villa data de 1510 o principios de 1511, con todas las regulaciones que para ello existían, pero no fue hasta el 15 de agosto de 1511 que Diego Velázquez de Cuéllar funda en un puerto de la costa norte oriental que los indígenas llamaban Baracoa – “tierra alta” en lengua aruaca – la villa “Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa”, primera población española en la isla.

Cristóbal Colón (14511506). Navegante y descubridor, tal vez de origen genovés, al servicio de España, hombre polémico y misterioso, autodidacta y gran observador, llegó hasta lo que se conoció como el Nuevo Mundo el 12 de octubre de 1492, siendo el primer almirante, virrey y gobernador de las Indias.

El propio Doménico parece haberse trasladado desde Quinto a Génova alrededor de 1429 para aprender el oficio de tejedor. Los Colombo tuvieron otros tres hijos y una hija, Bianchinetta. Dos de estos hermanos Colombo habrían de jugar un papel preponderante y continuo en las aventuras y desventuras del primogénito: Bartolomé y Giácomo. Al segundo de ellos se le llamaría Diego en España.

Apenas tenía edad bastante cuando Cristóforo ayudaba a su padre en sus sucesivos trabajos como quesero y tabernero o lo acompañaba en viajes de negocios a Quinto o Savona. Era un chico despierto e inquieto, pero no consta que hubiera seguido ningún tipo de estudios. Lo que verdaderamente le atraía era el puerto, los relatos de marineros, las naves que llegaban de tierras lejanas.

Génova era un importante centro del comercio marítimo y no le costaba mucho al joven Colombo enrolarse en barcos de las grandes compañías navieras de la ciudad, realizando diversos itinerarios mercantiles por el Mediterráneo.

Así aprendió, en la práctica sobre cubierta, el oficio del mar. Hablaba con los pilotos de vientos y corrientes, leía las cartas marinas y ensayaba el uso de los instrumentos náuticos. A los veinte años era ya un buen marinero.

Es muy poco probable que algún sitio cubano atesore tantas maravillas naturales como Baracoa, la tierra que cautivó a Cristóbal Colón y que este mismo nombrara como «…la más hermosa cosa del mundo…».

La flora baracoense, uno de los elementos que más impactó al Gran Almirante genovés, sigue siendo pródiga en diversidad y endemismo, a más de 500 años de dicha afirmación. En ella ahora predominan la conífera, la palma real, las mayores plantaciones de cacao y cocotero del país, y las más importantes reservas cubanas de madera dura y preciosa.

LA CRUZ DE COLÓN

A los tesoros mencionados Baracoa agrega otros, como la preservación, en la Iglesia Parroquial de la ciudad, de la Santa Cruz de la Parra o Cruz de Colón, colocada por el Almirante en el puerto baracoense, el pri­mero de diciembre de 1492, apenas cuatro días des­pués de haber arribado a él.

La Santa Cruz de la Parra es la única que se conserva de las 29 plantadas por el afamado navegante en sus cuatro viajes a América. Se asegura que con ella el sacerdote Fray Bartolomé de las Casas realizó oficios en la urbe. De ahí que constituye una herencia de la historia de la humanidad.

Considerada la más antigua reliquia histórico-religiosa del llamado encuentro de la cultura europea y la nativa, la Cruz de Colón fue declarada Monumento Nacional y Tesoro de la Nación Cubana, en ocasión del  500 cumpleaños de la Villa de Baracoa.

Vamos a aclarar unas cuantas cosas sobre el almirante, Cristóbal Colón.

La etimología aproximada del nombre griego Cristóbal sería el que lleva consigo a Cristo. Por este motivo, junto a la firma anterior a 1492 del famoso navegante, aparecía la leyenda XPO FERENS.

La firma de Colón es XpoFERENS. Podemos advertir que hay dos partes bien diferenciadas por el uso de mayúsculas y minúsculas. Por un lado tenemos Xpo y por otro FERENS. Xpo son letras griegas, concretamente una ji mayúscula, una ro minúscula y una omicrón minúscula. Son la abreviatura de alguna de las formas de Xpistós (Ji-ro-iota-sigma-tau-omicrón-sigma) nominativo singular masculino del adjetivo Xpistós -n -e (ungido, ungida, ungido traducción al griego del hebreo “mesías”, en español Cristo). FERENS es el nominativo de participio presente de la voz activa del verbo fero, fers, ferre, tuli, latum (irregular de la 3ª declinación) cuyo significado es llevar. Por tanto “ferens” es “el que lleva” no “el que lleva a” ni “el que lleva para” porque un caso u otro no viene dado por la forma verbal sino por las restantes palabras de la oración. Lo que lleva (objeto directo) vendrá dado en acusativo, a quien lo lleva (objeto indirecto) en dativo, cuando lo lleva (complemento circunstancial) en ablativo… Si ambas palabras estuvieran en latín, Christumferens sería el que lleva a Cristo (pese a la “a” que es obligada en la traducción al español al ser el objeto directo una persona, entiéndase que es eso, objeto directo, y no indirecto, es decir que lleva algo que es Cristo para una(s) persona(s) que no se menciona(n)) y Christoferens el que lleva (algo que no se menciona) a o para Cristo. Por tanto, en ese caso se tiene razón cuando se asegura que Xpo sólo podría ser la abreviatura de Christo (dativo y por tanto objeto indirecto) y nunca de Christum (acusativo y por tanto objeto directo). El problema, claro, es que las dos palabras no están en latín porque Xpistós es griego (en latín es Christus -i) y en esa lengua el acusativo es Xpiston (Ji-ro-iota-sigma-tau-omicrón-ni) y, por tanto, Xpo es una abreviatura correcta mientras que el dativo sería Xpisto (Ji-ro-iota-sigma-tau-omega) y, por tanto, Xpo no sería una abreviatura correcta porque tendría que figurar una omega en vez de una omicrón.

Todo esto es necesario para demostrar que XpoFERENS sí debe traducirse como “el que lleva a Cristo”, es decir, uno de los lemas de la Orden de Cristo.

Ahora veamos qué dice la Wikipedia sobre la Orden de Cristo.

En los siglos XII y XIII, en plena Reconquista, la Orden de los Caballeros Templarios ayudó a los portugueses en las batallas contra los musulmanes. Como recompensa recibieron extensas tierras y poder político. Los castillos, iglesias y poblados prosperaron bajo su protección.

En 1314 el papa Clemente V suprimió la rica y poderosa orden del Temple. En 1319 el rey Don Dinis asignó las propiedades portuguesas y privilegios de los templarios a la recién fundada Orden de Cristo, que se convirtió así en la continuación del Temple en Portugal. No obstante, la Orden de Cristo mantenía una fuerte vinculación con la corona portuguesa, que se arrogó desde el principio el derecho a nombrar el Gran Maestre. Eso, junto al abandono de la Regla del Temple, en cuanto a nombramiento de cargos, normas de ingreso e independencia frente al poder secular, permite considerar a la Orden de Cristo como una sucesión del Temple en un aspecto meramente formal, a fin de dar cabida al enorme potencial humano y recursos económicos de los caballeros templarios, fundamentales para mantener Portugal a salvo de invasiones o incursiones enemigas. De hecho, la Orden de Cristo tomó como sede Castro Marim, a fin de proteger el Algarve portugués. No obstante en 1357 la sede ya se había instalado en Tomar, la antigua sede de los Templarios. La nueva Orden tomaría como Regla la de San Benito y las Constituciones de Calatrava.

Muerte

Su regreso definitivo a España se produjo el 7 de noviembre de 1504. Después de reclamar infructuosamente sus derechos al rey Fernando durante dos años, y ya enfermo y cansado, el almirante se instaló en un convento franciscano. Tenía el cabello prácticamente blanco, pesadas arrugas que le surcaban el rostro y unas profundas ojeras en torno a los ojos.

Lecho de muerte de Cristóbal Colón rodeado por los monjes franciscanos.

Entristecido y melancólico, Colón ve próxima su muerte, dictando testamento a favor de sus hijos, hermanos y de Beatriz Enríquez de Harana, mujer con la que compartió parte de su vida y madre de su hijo Hernando. Cristóbal Colón murió sin reconocimientos, prácticamente abandonado en un humilde hogar de Valladolid, España el (20 de mayo de 1506) aquejado de gota y otras enfermedades. También existe otra versión que dice Colón disfrutó de muy buenas rentas en su última etapa de vida. Colón muere sin conocer que en su exploración había dado con un continente desconocido hasta entonces por los europeos de su época y al que se dará el nombre de América, fruto de un equívoco al asignar su descubrimiento a Américo Vespuccio.

Enterrado inicialmente en Sevilla, su hijo Diego trasladó sus restos años después a La Española (Santo Domingo) en 1554, de la que era gobernador. También se comenta que en 1796 fueron trasladados a la Catedral de La Habana. La Catedral de Sevilla también reclama tener los restos del gran Almirante.

Baracoa

Baracoa. Ciudad perteneciente a la oriental provincia de Guantánamo.

Su nombre es de origen arahuaco, y significa existencia del mar. Hoy la llaman Ciudad Primada de Cuba, Ciudad paisaje, Ciudad de las aguas y Ciudad de las montañas; está envuelta en macizos montañosos, adornados por una rigurosa vegetación de bosques vírgenes, pletóricos de flora y fauna endémica, con ríos cristalinos y playas rodeadas de uvas caletas, almendros y cocoteros, lo que la hace poseer un sello distintivo, si se compara con el resto del país.

Es la ciudad más antigua de Cuba por ser la primera villa que fundaron los españoles el 15 de agosto del año 1511, al iniciar la colonización de la Isla en el Siglo XVI, con el nombre de Villa de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa. Declarada Monumento Nacional, la ciudad es bañada por el Río Miel y entre sus atracciones naturales se encuentra el Río Toa, el Río Yumurí y el Yunque de Baracoa.

Baracoa, llamada también la Ciudad Primada, es una ciudad situada en la provincia de Guantánamo (Cuba).

Los principales productos de la región son el coco, el cacao y el café, aunque desde finales de la década del 90 del pasado siglo el turismo se ha convertido en una de sus principales fuentes de ingreso debido a su extraordinaria belleza.

La ciudad fue fundada el 15 de agosto de 1511 con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa por el conquistador español Diego Velázquez que ostentaba entonces el título de Adelantado. Es el más antiguo asentamiento de la Isla después de la llegada de los colonizadores españoles y de ahí debe su nombre de Ciudad Primada. En 1518 recibió el nombramiento de ciudad. Fue la primera capital y el primer obispado de la Isla.

Declarada Monumento Nacional, la ciudad está situada entre los ríos Macaguanigua y Miel. Entre sus atracciones naturales se encuentra el río Toa, marcado por numerosas cascadas, siendo la más conocida El Saltadero con 17 metros de altura y las montañas del Yunque que debe su nombre a la similitud de la misma con la pieza que usan los herreros. La llamada la Bella Durmiente, vista desde lejos, asemeja a una joven echada.

En esta ciudad se conserva dentro de una vitrina y con un pedestal de plata la Cruz de la Parra, símbolo de la cristianidad, que trajera Cristóbal Colón en su primer viaje.

Baracoa atesora numerosas maravillas naturales, y es un sitio donde predomina el endemismoMerencio

BARACOA, Guantánamo. –Probablemente ningún sitio cubano atesore tantas maravillas naturales como Baracoa, la tierra que deslumbró a Cristóbal Colón y que este calificara como «…la más hermosa cosa del mundo…».

La flora baracoense, uno de los elementos que más impactó al Gran Almirante genovés, sigue siendo pródiga en diversidad y endemismo, a más de 500 años de dicha afirmación. En ella ahora predominan la conífera, la palma real, las mayores plantaciones de cacao y cocotero del país, y las más importantes reservas cubanas de madera dura y preciosa.

Su fauna, también abundante y de alto endemismo, está privilegiada por la presencia del almiquí, fósil viviente en peligro crítico de extinción; por moluscos como la Polymita picta (la que por su variedad cromática es considerada el caracol más bello de la Tierra) y otros invertebrados como los escorpiones Centruroides anchorellus y Rophalurus junceus, ambos de importancia conservatoria y biomédica.

Cotorras, cateyes, pájaros carpinteros, zorzales, manatíes, anfibios y reptiles también destacan en su extensa biodiversidad animal.

A su pródiga flora y fauna, Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa (como la nombrara el conquistador español Diego Velázquez al fundarla como primera villa, obispado y capital de Cuba, el 15 de agosto de 1511) suma otros encantos, entre ellos playas, cristalinos ríos, bahías, espeluncas, cascadas, el fastuoso cañón del Yumurí, el Paso de los Alemanes y los tibaracones o deltas lineales, accidentes geográficos exclusivos de esta zona en Cuba.

EL YUNQUE

La mayor preponderancia entre los embrujos naturales de este territorio, la posee, sin embargo, el Yunque de Baracoa, una montaña en forma de pirámide trunca, descrita por Cristóbal Colón a su llegada a Baracoa, el 27 de noviembre de 1492, en su diario de navegación, como alta y cuadrada que parecía isla.

Desde tan lejana fecha dicha colina se convertiría en faro natural para los navegantes que surcan el litoral baracoense.

Se asegura que las embarcaciones que cruzan por el canal viejo de Bahamas, al divisar la vistosa figura, saben que están frente a la ciudad más antigua de Cuba.

Esta obra artística de la naturaleza se encuentra a diez kilómetros de la Ciudad Primada y constituye la elevación más alta de todo el macizo montañoso de la región. Posee una altura entre 400 y 575 metros sobre el nivel del mar, lo que posibilita divisarla desde cualquier punto de la urbe.

El Yunque (aparece en el escudo de armas de la ciudad de Baracoa), sirvió de refugio a indios y negros cimarrones, y en sus laderas se encuentran las ruinas de casas señoriales construidas por los franceses que arribaron a Cuba procedentes de Haití.

Por sus valores histórico-naturales fue declarado Monumento Nacional en diciembre de 1979, y proclamado como tal el 2 de abril de 1980 por el eminente geógrafo y espeleólogo cubano Antonio Núñez Jiménez, en ceremonia realizada en la cima de la majestuosa montaña.

Símbolo de la Ciudad Primada de Cuba, esta reserva ecológica  se considera el accidente geográfico más fotografiado de la región. Forma parte de la reserva de la biosfera Cuchillas del Toa, con categoría de Elemento Natural Destacado, y del Parque Nacional Alejandro de Humboldt, Patrimonio Mundial de la Humanidad.

El Yunque de Baracoa. Constituye la elevación más famosa de la provincia Guantánamo. Tiene una altura entre 400 m y 575 m, que aparece como resultado de la erosión diferencial de calizas. Presenta una forma similar a la de un yunque de trabajo para golpear metales y constituye una verdadera obra artística de la naturaleza. Es un sitio natural con grado de protección valor 1. Declarado Monumento Nacional el 25 de diciembre de 1979

Se encuentra ubicado aproximadamente a 10 km. de la ciudad de Baracoa, Guantánamo.

Este sitio posee valores naturales, históricos, ambientales y culturales. Se encuentra dentro de un área protegida. Forma parte de la reserva de la biósfera Cuchillas del Toa, con la categoría de Elemento Natural Destacado. Paisajísticamente es un sitio con notable valor estético dentro de la naturaleza cubana, en la región más oriental del país y es parte del nivel de peniplanación más antiguo de Cuba. Es visible desde cualquier punto de la ciudad de Baracoa. Posee una vegetación y una fauna muy variadas, con especies endémicas. Algunos investigadores lo ubican dentro de la formación Yateras-calizas, constituida por calizas biógenas duras, a veces aporcelanadas, de color blanco rosáceo, castaño, o crema calcificado y fosilíferos. Posee un tipo de carso de meseta construido por estratos sedimentarios carbonatados.

Tiene su cima con pendiente plana ligeramente inclinada, muy rugosa, como resultado de la intensa carsificación, destacándose importantes campos de diente de perro, casimbas y pequeñas dolinas. En los bordes del casquete calizo la pendiente remata abruptamente en un escarpe muy pronunciado, en el que se desarrollan grietas o pequeñas cuevas. En la base se presenta un amplio relieve erosivo con muchos arroyos intermitentes que forman pequeños valles aluviales, además de la existencia de surcos. En la elevación o meseta no existen evidencias de arroyos que la atraviesen. El Yunque de Baracoa, ubicado al noreste de la provincia de Guantánamo, municipio de Baracoa, fue declarado Monumento Nacional por ser un sitio de extraordinarios valores naturales y paisajísticos con un alto grado de conservación y endemismo, donde la estrecha y coordinada interrelación de sus ecosistemas han propiciado el equilibrio y funcionamiento de esta área. Se conoce que Cristóbal Colón en su diario de navegación hizo alusión a este monumento natural precisamente por sus espectaculares valores paisajísticos. Desde el punto de vista físico-geográfico el Yunque de Baracoa se caracteriza por estar constituido geológicamente por un basamento de rocas Tobas, de la formación Castillo de los Indios sobre la cual se ha emplazado un gran macizo calcáreo (calizas de la formación Yateras).

Climáticamente predomina la humedad con precipitaciones que oscilan entre los 1000 y 1600 mm. anuales; los suelos varí­an en el sentido altitudinal, dado por la topografía, el clima y las rocas, en la base prevalecen los suelos pardos con algunos carbonatos que provienen de las calizas de la parte alta, en la zona intermedia está compuesta por suelos Fersialíticos pardos rojizos y pardos amarillentos, consecuencia del lavado de minerales en condiciones de pendientes más pronunciadas, por su parte en la cima los suelos son del tipo Rendzinas pardas y negras muy poco desarrolladas.

a vegetación también se encuentra distribuida según los tipos de formaciones existentes, formada en la base por amplias plantaciones de cacaotales y cocales alternando con algunos árboles representativos del bosque Pluvisilva sub-montano, en las pendientes presentan un típico Pluvisilva sub-montano cuyas especies características están muy bien representadas (Najesí, Ocuje Colorado, Palma Pajua) y en la parte superior con carácter atípico se encuentra el bosque siempre verde micrófilo, con un alto endemismo en sentido local (Coccothmnay Yunquesí­, Orquidea Sp, Cactáceas, etc.). En el Yunque la fauna es muy variada aunque la más representativa son las aves, donde abunda el Tocororo, el Carta Cuba, el Cao, la Paloma Rabiche, entre otros.

Viaducto de La Farola. Viaducto construido en el oriente de Cuba. Las complejidades de su ejecución lo mantienen como una de las siete maravillas de la ingeniería civil de la nación.

Ubicación

La Farola forma parte de la Vía Azul, carretera de 154 kilómetros que une a la ciudad con Baracoa, Primera Villa de Cuba y, que a partir de Las Guásimas, atraviesa de Sur a Norte el macizo montañoso Sagua-Baracoa en zigzagueante recorrido de 30 kilómetros.

Historia

Según Rafael Sánchez, quien en 1964 reportara para BOHEMIA la construcción de tal obra, los ingenieros determinaron hacer una carretera de hormigón de 6 metros de ancho. Como el terraplén existente no tenía el ancho requerido, “en lugar de cortar la montaña se fundió una placa volada sobre el precipicio, sostenido en su parte saliente por gruesos pilotes de hormigón enclavados sobre la roca”. Creadas junto a las obras, fábricas de tubos y plantas de prefabricado confeccionaron piezas de puentes y alcantarillas, vigas, tableros y barandas-defensas.

Detalles técnicos

Consiste en vigas prefabricadas de hormigón armado, de 9 m de longitud, apoyadas en la ladera y sustentadas, además, sobre columnas-pilotes empotradas en la roca. El voladizo resultante es de 3 metros. “En aquellos lugares donde resultaba posible excavar mediante buldozeres una plataforma de 5 a 8 metros, fue aprovechada la solución B: las vigas prefabricadas, con una longitud de 7 metros, apoyan sobre pilotes-columnas de 40 centímetros de diámetro, igualmente empotradas en la roca.

“El montaje de las vigas prefabricadas requirió una grúa de 30 toneladas, situada sobre un camión en el firme de la carretera. Sobre dichas vigas se colocaron unas armaduras longitudinales y transversales de acero. Luego se hormigonó, en tres fases distintas, una losa superior de 0,20 metros de espesor, la cual incluía a la acera y cunetas de drenaje. El conjunto fue rematado armoniosamente con la colocación de la baranda prefabricada.”

Tibaracón. Barra de arena que acumulan las Olas marinas en la desembocadura de los ríos que llegan a la Costa con escasa Presión; lo que los obliga a desviar el curso y seguir un recorrido paralelo al Litoral, hasta hallar un sitio donde las olas rompan con menor intensidad. Es muy típico en Baracoa, Guantánamo, este nombre es de origen aruaco, primeros pobladores de Cubanos que llegaron de América del Sur.

Ubicación de tibaracones

En el municipio de Baracoa existen varios tibaracones, los más significativos son los del Río Duaba, Río Toa, La Playita, la Boca del Río Miel y un poco más pequeño el del Río Macaguanigua.

Tibaracón más largo

El más largo es el del río Duaba que posee 3 kilometros de extensión con la posibilidad de baños marítimos y fluviales, al formar una gigantesca piscina natural, separada del mar poco mas de 20 metros, rodeado de uverales, almendros y cocoteros.

El paraje está enclavado en el Sitio arqueológico Duaba – Toa, uno de los más representativos de la cultura agroalfarera cubana. Ademas testigo del desembarco del mayor general Antonio Maceo y los expedicionarios del 1 de abril de 1895.

Museo Municipal de Baracoa

Museo Fuerte Matachín. Se halla al noroeste de la ciudad de Baracoa, en la Punta de Esteban, frente a la ensenada del río Miel, en dirección opuesta al antiguo Fuerte de Majana. Fue inaugurado el 10 de octubre de 1981.

Historia

El Fuerte Matachín fue la segunda fortificación construida por decreto real. Formó parte del sistema defensivo de Baracoa de los siglos XVIII y XIX. Ubicado en la Punta de San Esteban, protegía la playa y la ensenada de Miel de los posibles ataques foráneos.

En sus inicios estuvo formado por una pequeña batería nombrada Esteban en recordación al lugar en que estaba ubicada. Era puesto de guardia del ejército español para reconocimientos y registros de las personas que salían de la Villa o entraban a ella.

A principios del Siglo XIX se le dice Matachín pues se sacrificaban dos reses diarias para alimentar a las tropas españolas.

Pasada la época seudorrepublicana, la fortificación sirvió de alojamiento a varias familias.

Características arquitectónicas

La planta del Fuerte es de forma rectangular, sencilla y de grandes dimensiones.

Rodeado por un ancho muro de piedras con troneras, el Matachín se concibió con un edificio principal destinado a albergue para 50 soldados. Las paredes, firmes y dobles como el muro perimetral, son de mampuesto, de 0,62 m de grosor, con aspilleras. El puntal es de 3,53 m, con un nivel de piso de 0,60 m. Sus puertas presentan derrame para su mejor abertura. El techo es de tejas, con una estructura de madera cuadrada, con cubierta de redoblón.

El polvorín es un volumen cuadrado y soterrado, con bóveda de cañón como cubierta y un pasillo perimetral con doble pared que lo aísla de posibles impactos.

Existe un aljibe para la recolección de las aguas pluviales.

Todo el conjunto tiene un total de 2 976m².

Colecciones

El Museo alberga colecciones arqueológicas de la etapa aborigen y colecciones de la historia de la Villa de Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa.

Además de reflejar la cultura de la ciudad, recoge testimonios del paso de personajes famosos, como la Rusa, que inspirara al escritor cubano Alejo Carpentier, convirtiéndola en la Vera de su célebre novela La Consagración de la Primavera.

También recoge muestras de la flora y la fauna autóctonas del territorio, como las polimitas y el almiquí.  <br

Salas que lo conforman

  • Arqueología
  • Conquista y Colonización
  • Corsarios y piratas
  • Presencia francesa en Baracoa
  • Guerra de Independencia
  • Seudorrepública y Revolución Cubana
  • El Polvorín, único que se conserva en América y el Caribe.

BARACOA

 

A partir del año 1898, luego de finalizada la guerra de los 10 años, la actividad marítimo-portuaria de Baracoa marcó un primer período de crecimiento en lo económico,social, político y cultural.
De la importancia de esta actividad para el desarrollo y consolidación de la economía de esta ciudad en esa etapa conoceremos hoy en el programa, Baracoando, a través del licenciado en historia y especialista del archivo histórico de Baracoa Ernesto de las Cuevas, Willy Nelsón Ruíz Guilarte.

Ubicada en el extremo más Nororiental de Cuba, la ciudad de Baracoa, vocablo taíno que significa “existencia de agua” o “rodeada de agua”. Foto: Rodny Alcolea.

Muchos son los motes que, por su paisajística y encanto natural, se conoce a la bella Baracoa, prístina Villa fundada por los españoles en Cuba en 1511, y donde radicó la primera capital y el primer episcopado de la isla. Urbe a la que por su ubicación geográfica, se le puede sumar el calificativo de ser: una Ciudad Desafiante.

Ubicada en el extremo más Nororiental de Cuba, la ciudad de Baracoa, vocablo taíno que significa “existencia de agua” o “rodeada de agua”, se erigió cerca de la bahía de bolsa nombrada Porto Santo, y la circundan varios de los ríos más caudalosos de la Isla, incluyendo el majestuoso Toa, una amplia cadena montañosa y un litoral costero bañado por el imponente océano Atlántico.

Características a las que se suman un diverso pero frágil ecosistema sometido en reiterados períodos del año a la presencia de fuertes vientos, intensas lluvias, y las penetraciones del mar, vulnerabilidades que se incrementan con los efectos del cambio climático.

“Desafiante”, es el término que utiliza para nombrar a la ciudad de Baracoa el investigador Jesús Martín Pérez, Delegado del ministerio de ciencia, tecnología y medio ambiente (CITMA) en Guantánamo. Término que sustenta en la abrupta toponimia geográfica de una urbe, históricamente sujeta a migraciones y donde existe una creciente población de cerca de 81 mil habitantes.

“Crecimiento poblacional en un espacio territorial que, ante la ocurrencia de eventos naturales extremos, se convierte e impone el reto de ser punto de equilibrio contratante con los 38 afluentes de la región, la presencia de tibaracones (barras acumulativas de arena de origen fluvial formadas entre el oleaje del mar y la orilla norte de la desembocadura de los ríos), un litoral con irregular comportamiento de las olas del Atlántico, las montañas y la variabilidad de los vientos y las precipitaciones a la que está sometida Baracoa durante el año”, opina Martín.

Gastronomía

La gastronomía de la región es muy peculiar con platos como el Bacán confeccionado a base de plátano verde que se envuelve en hojas de plátano de la misma forma que el tamal de maíz en hojas. Para los amantes del dulce la mayor atracción es el Cucurucho, una especie de jalea de coco, naranja y piña que se envasa en un cono hecho de yaguas. La llaman la Ciudad del Chocolate, por algo será.

 

 

 

Baracoa

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